Preparación
- Elegí una base simple de carbohidrato: pan integral, galletas de arroz o una fruta.
- Agregá una capa fina de queso untable, yogur espeso o mantequilla de maní para mejorar saciedad sin cargar demasiado la digestión.
- Sumá fruta en rodajas y terminá con canela o cacao.
- Comelo con tiempo suficiente para llegar cómodo al entrenamiento.
Clave nutricional: antes de entrenar conviene priorizar digestión simple y energía disponible. Ajustá cantidad según horario, intensidad y tolerancia.
Variaciones simples
- Si entrenás muy temprano, usá solo fruta y café o mate.
- Si el entrenamiento es largo, sumá una segunda tostada.
- Si te cae pesado, bajá grasas y fibra en esta comida.