Preparación
- Colocá el yogur en un bowl amplio para que la mezcla quede cómoda y fácil de integrar.
- Sumá la avena y mezclá hasta que se hidrate ligeramente. Si preferís una textura más blanda, dejala reposar 5 minutos.
- Cortá la fruta en rodajas o cubos y agregala arriba del bowl.
- Terminá con frutos secos, semillas y canela o cacao. Ajustá con miel solo si necesitás un extra de energía.
Clave nutricional: combinás carbohidratos, proteína y grasas de buena calidad. Es una opción práctica para sostener energía sin llegar con hambre extrema a la siguiente comida.
Variaciones simples
- Para más proteína, usá yogur griego o agregá leche en polvo descremada.
- Para un desayuno más liviano, bajá la avena a 2 cucharadas y sumá más fruta.
- Para llevar, armalo en frasco y guardalo en heladera.