Preparación
- Elegí una base de carbohidrato y colocala en el fondo del bowl.
- Agregá la proteína ya cocida o lista para consumir.
- Sumá vegetales para aportar volumen, textura y frescura.
- Terminá con una grasa saludable y una salsa simple para unir sabores.
Clave nutricional: el bowl funciona porque ordena el plato en componentes. Podés cambiar ingredientes sin perder equilibrio.
Variaciones simples
- Versión rápida: arroz, atún, tomate, zanahoria y oliva.
- Versión vegetariana: quinoa, garbanzos, hojas verdes, palta y semillas.
- Versión más saciante: sumá papa o boniato y una porción mayor de proteína.